La residencia sin actividad lucrativa (conocida comúnmente como pasiva) sigue siendo la opción predilecta para inversores y grandes patrimonios que desean establecer su base en el Principado sin necesidad de gestionar una empresa operativa localmente. Sin embargo, las reglas de acceso han cambiado. Actualmente, la inversión mínima para la residencia pasiva en Andorra se sitúa en los 600.000 €, una cifra que busca atraer un perfil de residente con un compromiso económico sólido con el país.
Si estás valorando esta opción, el siguiente paso es entender cómo se desglosa esa cifra y qué activos cumplen con los requisitos del Servei d’Immigració.
El desglose de los 600.000 €: Depósito y Activos
Es un error común pensar que los 600.000 € deben destinarse íntegramente a una vivienda. La normativa permite diversificar esa cantidad, pero obliga a un depósito inicial de garantía.
1. El depósito obligatorio en la AFA
Antes de computar cualquier otra inversión, el solicitante debe realizar un depósito de 50.000 € en la Autoritat Financera Andorrana (AFA). Este importe queda retenido y no genera intereses, pero se deduce del total de la inversión exigida. Además, si traes a familiares a tu cargo, deberás añadir 10.000 € adicionales por cada persona, los cuales también computan para el total de los 600.000 €.
2. Inversión en activos andorranos
Los 550.000 € restantes (o la cifra resultante tras los depósitos familiares) deben invertirse en un plazo máximo de 7 meses desde la concesión de la residencia. Las opciones más frecuentes son:
- Bienes inmuebles: La compra de uno o varios inmuebles en territorio andorrano.
- Instrumentos financieros: Participaciones en el capital social de sociedades residentes o instrumentos de deuda emitidos por entidades locales.
- Seguros de vida: Productos específicos comercializados por entidades financieras del país.
Para asegurar que tu elección inmobiliaria sea válida y no tenga cargas ocultas, conviene realizar una due diligence de la propiedad antes de comprometer fondos.
El sector inmobiliario como vehículo principal
La mayoría de los residentes eligen el sector inmobiliario para cubrir la inversión mínima para la residencia pasiva en Andorra. Dada la revalorización del mercado en 2026, encontrar activos que cumplan con este umbral es sencillo, especialmente en zonas premium.
Si tu perfil es puramente inversor, puede que te interese comparar si este modelo te conviene más que la residencia activa por cuenta propia. Puedes ver las diferencias clave en nuestra comparativa sobre residencia pasiva vs activa según tu perfil inversor.
Requisitos adicionales para el solicitante
Más allá de la inversión, el proceso requiere:
- Justificar ingresos superiores al 300% del salario mínimo andorrano.
- Disponer de un seguro médico privado con cobertura total en el país.
- Residir físicamente en Andorra un mínimo de 90 días al año.
Calendario de ejecución: ¿Cuándo empezar?
El proceso administrativo no es inmediato. Desde la preparación de documentos en tu país de origen hasta la tarjeta de residencia definitiva, el plazo suele oscilar entre los 3 y 4 meses. Para avanzar con seguridad, te recomendamos seguir nuestro cronograma de mudanza de 30, 60 y 90 días, donde detallamos cuándo debe ejecutarse cada transferencia y firma notarial.
Asimismo, es fundamental tener claro el coste total de la residencia en Andorra, incluyendo tasas de gestión, honorarios profesionales y gastos de mantenimiento, para evitar desviaciones en tu plan financiero.
Validez y renovación
Una vez obtenida, la residencia pasiva tiene una validez inicial de 2 años, renovable por periodos de 2, 3 y luego 10 años. Es un permiso diseñado para el largo plazo, que ofrece la seguridad de un entorno estable y una fiscalidad optimizada, siempre que se cumplan escrupulosamente los requisitos de permanencia mínima.
Según la normativa vigente publicada en el Butlletí Oficial del Principat d’Andorra (BOPA), el incumplimiento de los plazos de inversión puede derivar en la revocación inmediata del permiso.
Conclusión: ¿Es la mejor opción para ti?
La inversión mínima para la residencia pasiva en Andorra es exigente, pero a cambio otorga una de las mayores libertades de movimiento y seguridad jurídica de Europa. Si tu patrimonio lo permite y no deseas gestionar una operativa diaria empresarial, es el camino más directo para disfrutar de los beneficios del Principado.
Para empezar a construir tu expediente:
- Consulta nuestra guía de compra y pasos legales.
- Solicita un desglose de activos financieros y propiedades disponibles que cumplan el umbral de los 600k.
- Analiza con nosotros el impacto fiscal antes del traslado definitivo.
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